Si fuera más joven podría disfrutar la vida como en aquellos tiempos en los que las preocupaciones estaban lejos de ocupar mi cabeza.
Si fuera más joven podría disfrutar de esa inocencia característica; de la timidez repentina, de la falta de palabras en un intento fútil por madurar.
Podría mirar las cosas sin ser juzgado, podría tomar una decisión importante sin ser criticado por mi falta de criterio. Podría correr, reir, bailar; crecer y no envejecer. Así es la niñez.
Sonreir sin temor al compromiso, sin miedo al rechazo y a los comentarios ajenos, Abrazar la inocencia propia y la de los demás.
Si tan sólo fuera más joven, mi pensamiento no estaría errado... me dejaría atrapar por esas emociones sin dejarme guiar por la razón; sin miedo a la equivocación porque eso no existía.
Daría todo por ser más joven ...
... o por que tú fueras mayor.
domingo, 12 de agosto de 2012
jueves, 22 de diciembre de 2011
Regalos de Navidad
Querido ... tú quien traigas los regalos de Navidad. Algunos te llaman Santa Claus, otros más te conocen como Niño Dios ... el nombre no es importante, sino el sentimiento.
Esta Navidad quiero pedirte un regalo muy egoísta, pero no sin antes decirte algo que supongo no leerás en todas las cartas que te llegan:
Este año, como todos los anteriores, no fui perfecto, no soy un modelo a seguir en muchas cosas, pero créeme cuando te digo sinceramente que me esfuerzo día a día por ser mejor, por ayudar, por poner a los demás antes que a mí. Se me olvida muchas veces, y lo siento. No soy una estrella blanca, ni un ángel, ni siquiera el mejor humano, pero si miras dentro ... muy dentro de mí, te encontrarás un alma brillante que refleja todo lo que deseo ser.
Perdón si te he fallado algún día, perdóname por los errores que he cometido, y si no crees que he sido lo suficientemente bueno como para recibir regalos, por lo menos concédeme este:
Te pido que me traigas una escalera, una gigante para poder visitar a aquéllos que se fueron demasiado pronto, aquellas personas que amé y no tuve la oportunidad de decirles adiós, y que sólo queda en mi memoria una imagen, una simple sombra de lo que eran, y aunque viven en mi corazón tan brillantes como lo eran, sólo te pido que me dejes llegar a ellos una vez más, el tiempo suficiente para que un adiós salga de mi boca.
Si no es posible entonces te pediré algo más. Muchas veces los regalos más grandes nos han sido dados desde hace tiempo. Yo ya no quiero nada más; únicamente que cuides esos regalos que he tenido durante toda mi vida. Cuídalos a todos: a mis padres, a mis hermanos, a mis amigos y a mis enemigos... a todos ellos.
Pero te advierto, y perdona mi atrevimiento...
...te advierto que, si uno de ellos decide partir demasiado pronto, a aquel lugar en donde no puedo alcanzarlos...
Esta Navidad quiero pedirte un regalo muy egoísta, pero no sin antes decirte algo que supongo no leerás en todas las cartas que te llegan:
Este año, como todos los anteriores, no fui perfecto, no soy un modelo a seguir en muchas cosas, pero créeme cuando te digo sinceramente que me esfuerzo día a día por ser mejor, por ayudar, por poner a los demás antes que a mí. Se me olvida muchas veces, y lo siento. No soy una estrella blanca, ni un ángel, ni siquiera el mejor humano, pero si miras dentro ... muy dentro de mí, te encontrarás un alma brillante que refleja todo lo que deseo ser.
Perdón si te he fallado algún día, perdóname por los errores que he cometido, y si no crees que he sido lo suficientemente bueno como para recibir regalos, por lo menos concédeme este:
Te pido que me traigas una escalera, una gigante para poder visitar a aquéllos que se fueron demasiado pronto, aquellas personas que amé y no tuve la oportunidad de decirles adiós, y que sólo queda en mi memoria una imagen, una simple sombra de lo que eran, y aunque viven en mi corazón tan brillantes como lo eran, sólo te pido que me dejes llegar a ellos una vez más, el tiempo suficiente para que un adiós salga de mi boca.
Si no es posible entonces te pediré algo más. Muchas veces los regalos más grandes nos han sido dados desde hace tiempo. Yo ya no quiero nada más; únicamente que cuides esos regalos que he tenido durante toda mi vida. Cuídalos a todos: a mis padres, a mis hermanos, a mis amigos y a mis enemigos... a todos ellos.
Pero te advierto, y perdona mi atrevimiento...
...te advierto que, si uno de ellos decide partir demasiado pronto, a aquel lugar en donde no puedo alcanzarlos...
te pediré nuevamente una escalera.
miércoles, 21 de diciembre de 2011
Tres Somos Uno
¿Cuántas veces vagamos por el mundo sin rumbo fijo?
Un amanecer nos sorprende en el camino; los sonidos del campo, el olor que nos trae la brisa matutina. Son esos momentos los que más se disfrutan; desconectados del mundo, sin saber cómo llegan a nosotros y sin tener recuerdos fijos que grabar en la memoria.
Estrellas fugaces les dicen, quizás sea porque llegan y se van en un parpadeo, quizás sea porque son nuestros deseos presentes de una manera que la naturaleza puede representarlos.
Así fue precisamente como llegó; sin saberlo. Por más que me detengo a pensarlo, no existe una razón, no existe un principio y espero que no exista un final. Sé que recorrí este camino hace ya mucho tiempo, tu camino, mi camino ... se hizo nuestro.
Ahora te tengo nuevamente frente a mí, con ansias de conocer los nuevos misterios que te rodean, que conozcas cómo los años pasaron por mi mente, sin que uno solo de ellos removieran los bellos momentos que tuvimos.
He empezado nuevamente aquel camino, con la esperanza de que me dejes entrar a él, porque tu belleza e inocencia sigue intacta, a pesar de que tus travesuras trajeran una bella consecuencia al mundo.
Solía decir, yo soy yo, ahora somos nosotros. Cuando de tu boca salgan las mismas palabras, nuestro mundo estará completo. Tú, yo y tu travesura.
sábado, 10 de septiembre de 2011
Un final feliz
En este momento abandono los recuerdos que me han perseguido noche y día desde que te conocí.
Porque eres tú la que me has hecho a un lado y me has dejado a la deriva. Que tus palabras inútiles e irreales me han llenado por un tiempo, pero tus actos me han destrozado por completo.
Te abandono para siempre pequeña princesa. Tú que me has dado las alegrías más grandes de mi vida. Y la única que ha podido provocar tanto amor y tanto dolor en mí. Pero te has escapado de mis manos y no puedes regresar.
Porque te amo y te adoro. Y no puedo vivir sin ti. Por eso te dejo, por eso me voy.
Dejo todo el amor que tuve por ti, y la sombra de ese amor la tienes delante de ti por si aun quieres recogerla. Pero jamás la tendrás, porque tuviste el amor más grande siempre disponible, el regalo más grande de tu vida, tu máxima oportunidad de felicidad, y la dejaste ir incontables veces. Pero nada es eterno.
Te dejo porque ya eres feliz, porque lo único que tenía que lograr en esta vida era hacerte feliz, pero ya lo lograste... tu sola y demasiado pronto. Que me hubiera gustado quedarme un rato más contigo, sí...moriría por eso; que ironía.
Me habría gustado que fueran dos finales felices en lugar de uno. El tuyo y el mío entrelazados eternamente. Tú terminas feliz... yo... simplemente termino.
Demasiado tarde. Demasiado.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
